miércoles, 14 de septiembre de 2011

La página en blanco


Creo que es difícil saber con exactitud lo que quieres decir cuando empiezas a escribir con la mente en blanco, sin bocetos ni lluvias de ideas, sólo con un único propósito: transmitir una sensación que le gusta a tu mente a través del fluido sonido de las teclas bajo tus yemas; que no te dejan de indicar que la cosa va avanzando y que el tiempo no está parado del todo; que hay algo que se mueve y trabaja ahí dentro. Pero ese algo debe de estar muy adentro porque no se deja conocer, sólo actúa superfluamente, de forma casi imperceptible, aunque el resto de tu yo sea como una página en blanco pulida y sin ninguna mancha.


Parece que sea un propósito interno, que no te ataña por completo, algo que funciona sólo incluso en los momentos en que pierdes conciencia de la realidad. Porque no tengo el propósito de recopilar conjuntos de letras ni pensamientos. Pero hay algo que se queda tranquilo en mi cuando pongo un punto final.  

sábado, 10 de septiembre de 2011

Tu regalo, querida


Vosotros sabéis esa sensación que tenéis cuando debéis hacer un regalo, prácticamente obligado (porque si no no lo haríais), a cierta persona que no sabéis que regalarle. Una tía de esas que sólo quiere ropa y si no es de marca no le gusta. Que te dan ganas de decirle: A ti no te suena una cosa que se llama libro? No es de tela por eso...

En fin, que llega el día y le digo:

- Aquí tienes tu regalo!
- Pero si fue el mes pasado...
- Ya...pero es que...lo he tenido en la estantería, ahí pa verlo yo bien... pero la cosa era que no nos veíamos tu y yo...y que si una cosa y otra y el regalo se tele-transportó y hasta hoy que no ha aparecido el jodido.

Esta escusa nunca me sirve, la verdad. Pero es que no miento! Las cosas tienen una fuerza paranormal, amigos míos, que cuando llevan mucho tiempo en un sitio, se cansan y así porque si se van a otro lugar. Entonces es como buscar a Wally vestido de negro.

Y es que encima, esto no es todo, hay otro detalle: depende del objeto que sea se lo curra mas o no a la hora de moverse. Lo tengo más que comprobado. Sobretodo el día que tenemos para des-can-sar que es el domingo! Hay tres tipos de objetos: los que se cambian de sitio, los que se esconden y los que desaparecen. Y cada domingo por la mañana, ahí están, las llaves en el pasillo, el DNI escondido dentro de un zapato y las bragas desaparecidas. Y mi deducción, hoy por hoy es que contra mas los usas más se asustan y se alejan de ti.

Yo no sé, la verdad, por que normas extrañas se regirán las cosas pero lo que está claro es que no te iba a regalar unas bragas, así que te regalo un libro que seguro que de tu casa no se mueve.  

viernes, 9 de septiembre de 2011

Cómo cuando


Es cómo cuando...cómo cuando? Vaya forma de explicar las cosas...y CÓMO lo explicas si no, CUANDO ocurre? Cómo cuando se te enciende la bombilla y se te abren los ojos más que a una monja viendo una mancha en la pared con la cara de Cristo, sabes? Y no parpadeas, no; no parpadeas porque no te fías del todo de tus ojos y sabes que si los cierras no verás exactamente lo mismo. Así que prefieres dejar de verlo de forma natural: aguantando la tensión de tu retina hasta que se seca, se seca y ya no ves nada. Se acabó. Y no es de gilipollas, no es lo mismo. No es lo mismo porque has tenido unos segundos más, porque los has aprovechado te dices a ti mismo, aunque sabes que sólo has pensado en lo que te picaban los ojos.

No sigáis pensando en la monja, era para que os imaginarais la cara, nada más, sólo cómo cuando. Pero yo me quiero referir a cómo cuando despiertas después de haber tenido un sueño alucinante digno de una película, o que va, que películas...?si has soñado con una revelación del mundo que nadie sabe, lo tienes claro, y aaaaaahhh tampoco te puedes fiar del todo de tu cerebro. Ocurre lo mismo, te quedas quieto, no vaya a ser que se muevan las ideas de lugar, y sigues ahí, intacto, con los ojos de monja, viendo como van desapareciendo las partes clave de esa inspiración divina. Y explotan más rápido que los globos de una fiesta infantil, eso seguro. Y Arggggg te enfadas, te pones nervioso, tú lo querías escribir todo, tienes que recordar!! Abres más los ojos y... zas! Adiós! Se fue, se acabó. Ya está, quiero decir, que ya no está ahí, lo has perdido para siempre.

Y como la mayoría no somos sabios ni filósofos, ni se nos suelen revelar en la mente constantemente, ni nos funciona la reminiscencia tan bien como a Platón, nos limitamos a explicar los cómo cuando. Y siempre va bien para desahogarse y que otro lo vea y se desahogue pensando que lo que le pasa a el y a ti les pasa a todos. Entonces respiramos, destensamos los ojos y tenemos la autoestima por las nubes para escribir cualquier chorrada, sí, cómo cuando te sientas en el ordenador y escribes esto.  

Metrópoli


Mirad a esa tía! Está exhausta, se para cada tres pasos para respirar y evitar unos segundos de sudor. Ya no sabe como dirigir la pierna buena ni como colocar la mala. Cambia continuamente de opinión sobre tener la escayola a 45 grados o a – 45. No sabe si las muñecas le duelen más con las muletas así o asá y si se cansa menos dando pequeños saltos o dándolos grandes. Los túneles del metro son interminables. Ves personas tan pequeñas en un fondo tan difuso...Y las escaleras! Que mecánicamente las subía y bajaba entonces. Creo que me mareo...

viernes, 2 de septiembre de 2011

El famoso vaso


Medio lleno o medio vacío? Y qué manía tiene la gente con preguntar esto sabiendo ya el pronóstico de tu respuesta. Si lo ves medio lleno eres optimista y si lo ves medio vacío pesimista? O lo vemos medio lleno porque así se ha designado a los optimistas y de esta manera nos sentimos representados con un extremo, y viceversa? Que alguien me diga yo lo veo medio lleno porque soy una persona positiva es como si alguien me dijera que es honesto por confesar. No puede ser. Siempre hay una parte llena y una vacía. Si la mitad está llena, la otra mitad está vacía y sólo una mitad está vacía si la otra está llena. Pero siempre nos hacen elegir, aún sabiendo que nuestra respuesta sólo será simbólica si se adecua a ambas perspectivas. Te sientes un péndulo por tener una inestabilidad inesperada? O por tomar siempre la misma dirección? Algo así como la estabilidad, que conseguimos con la repetición, quizás? De qué? De lo que significa lo estable o de lo que no significa inestable? Eres una persona estable o inestable? Que pregunta tan ampliamente reducida! Si el vaso siempre está lleno y vacío, es inestable por cambiar o estable por ser siempre así?

miércoles, 10 de agosto de 2011

Anzar I


Siempre asomaba antes de tiempo. Aunque el bar cerró hace un par de años, por entonces así sucedía. El balcón era de estilo modernista, de aquellos que a uno le hace pensar que primero han construido un balcón simple y después lo han ido rodeando como si de enredaderas se tratase, con telas de hierro pasado por fuego. El resto de la fachada era de lo más sin comentarios posible. Tan simple como te podrías imaginar una fachada a primera idea: lisa de lejos y rugosa de cerca, aburrida y de algún color indefinido, porque han pasado años y la pintura ya no está en primer término.

Y debajo el bar.

La primera vez que Anzar salió fue por pura casualidad. Cuando ves algo, y no hablo de verlo con los ojos si no con el cerebro, que nunca antes habías visto, puedes reflexionar o indagar. Elijas lo que elijas, la elección te volverá a conducir al hecho. Eso seguro. Descartamos la opción de no hacer nada porque en ese caso sólo se habrá mirado con los ojos.

Ese aire fresco no lo tomaba siempre, porque lo temía. Siempre tenía en su mente la curiosa idea de que si se mantenía mucho tiempo expuesto al viento, o si alguna vez por casualidad se dormía entre él, este lo raptaría y no podría hacer nada para evitarlo. Anzar sabía que todo esto era un disparate que quizás vendria dado por un trauma infantil sin sentido, pero la idea no la podía borrar así como así de su memoria común, simplemente podía desplazarla, ignorarla o aceptarla como tal.


Y una vez llegados a este punto, Anzar se asomó y salió a la calle. Se oía el gemido del motor de un desganado y acabado Peugeot 106 que a duras penas podía escalar la cuesta. Y en el momento en que Anzar casi se había transportado al interior de la carrocería de ese viejo trasto, una mirada interrumpió el transcurso de la suya.

- Qué, tomando el fresco, no?- dijo aquel hombre melenudo de ojos azul cobalto mientras le daba una calada a un cigarro Marlboro y dejaba a la vista su reluciente colmillo.

Anzar se quedó pensando unos instantes, o que instantes? un exagerado lo habría llamado horas!, pensando si aquel hombre se dirigía a su persona o a alguien que no le correspondía en absoluto. Y si por lo tanto, debía responder o con disimulo hacer pensar a aquel hombre que su mirada sólo estaba perdida en la distancia.



lunes, 1 de agosto de 2011

Hambre de vomitar


Lo que se puede definir como un estado de transición entre el bajón progresivo del alcohol y el vacío de materia sólida en tu estómago después de una noche de esas... Lo que causa una sensación de falso estrés en el que no puedes determinar el orden de tus actos...y te comportas como un jodido cerdo restregándose en el estiércol.